Tiembla ,
el gélido sauce de la coloña
abierta en carnes por aquel frío,
por Tolobredo bajan los lobos contra el hastío,
viaja la alondra, se duerme el buho
la piel reseca de los robledos
contágia el agua del mes sombrío.
Hay de mi puente, de mi calzada, del peñadío
dónde dimos azadas hasta en las sombras de los terrones,
y los balcones de huesos quietos, cayados viejos y retorcidos.
Los palitoques abruptos secos,
las topinorias con tanto lío
dejan que el Norte les aparee con su vacío.
Y los brezales,
los matorrales,
las camas húmedas de los cucales,
mis Golloritas y Gallarones,
tienden enlaces, definitivos en los faldones.
De la tierra madre,
de las nacidas ,
las repetidas y repetidos alumbramientos.
Enseres, badajos,
tiznan de savia los arrendajos.
Cabalga el hambre,
cesó la vida;
el invierno acecha desde su guarida.
Por Somahoz , el cierzo zurce los almohadones
El fuego listo de la cocina
mostea jarojos por las orillas.
¡Hay¡ aliento,
viento
tiento.
Malgastaste anillos por esos pechos del conocimiento.
Val. 16-11-2001
Me llamaste ,
y me acerqué ya tarde .
las palmeras se alzaban como príncipes
que asienten con los ojos.
La olas, de rodillas , se quebraban
en espontáneos desahogos.
Y sólo las gaviotas , indolentes,
se extraviaban
Tras alguna bagatela.
Y una vez más, ya todo
Lo habías dado;
y la hermosura de tus signos, de nuevo,
Se me negaba.
Te doy mi adiós,
la flor recién cortada
de mis horas.
Jose Luis Vidal Carreras. Poeta alicantino.
Viejos troncos casi huecos
negros en sus melladas almas,
secas hojas que su envés palmado
arrojan
y el vencejo,
finje su vuelo.
Al aire de las rociadas madreselvas
tiembla el escalambrojo, y sus gotas
escurren por los pétalos del sentimiento mío,
Tu mirada es transparencia,
moja mi azar perdido,
con la pureza del agua, estaré contigo.
VAL97
Cadenas pasadas hieren
la tez pálida de tu umbria
no cantes, vigila tu agonía,
no te descuides cuando los sentimientos mueren,
el otoño avanza,
algo se pierde
se circunscribe , se termina, se holgazana,
madura la manzana.
las tentaciones que olvidé del verano,
caminan.
Que cejen tus poros secos con las primeras lluvias,
divide en doce tus penas
vuélvase parda la arena
que no motive tu silencio el sueño seco.
El rostro hacia otro lado,
busca tenso y circunflejo,
la matriz del verso alado
del nuevo buscar complejo.
Val. 25-x-94. C.
Sea mi gozo en el llanto,
Sobresalto mi reposo,
Mi sosiego doloroso
Y mi bonanza quebranto;
Entre borrascas mi amor,
Y mi regalo en la herida,
Esté en la muerte mi vida,
Y en desprecios mi favor,
Mis tesoros en pobreza
Y mí triunfo en pelear,
Mi descanso en trabajar
Y mi contento en tristeza.
En la oscuridad mi luz,
Mi grandeza en puesto bajo,
De mi camino e1 atajo
Y mi gloria sea la cruz;
Mi honra el abatimiento
Y mi palma padecer,
En las menguas mi crecer
Y en menoscabo mi aumento;
En el hambre mi hartura,
Mi esperanza en el temor,
Mis regalos en pavor,
Mis gustos en amargura;
En olvido mi memoria,
Mi alteza en humillación,
En bajeza mi opinión,
En afrenta mi victoria,
Mi lauro esté en el desprecio,
En las penas mi afición,
Mi dignidad el rincón,
Y la soledad mi aprecio;
En Cristo mi confianza,
Y de El solo mí asimiento
En sus cansancios mi aliento
Y en su imitación mi holganza.
Aquí estriba mi firmeza,
Aquí mi seguridad,
La prueba de mi verdad,
La muestra de mi fineza. SANTA TERESA DE JESUS
NANA
Por el Cocoto viene una nube
Para que llueva cuando la sube
Sube hacia arriba, baja hacia abajo
Y tu te encuentras con un arrendajo,
Viene la lluvia, vendrá la nieve,
Que caerá lenta con la tormenta
Moja la tierra
Para que mi niña no haga la guerra.
Y tenga trigo de nueva siembra
Y tenga pan
Y tenga amigos que le traigan paz
Que tal mi niña, se va calmando
Y su carita va descansando
De esa mirada distorsionada,
ya va cerrando sus dos ojitos
ya no se mueve, ya no da gritos
puede que sueñe con mil vaquitas
pastando tierna su hierbecita
porque esta lluvia la ha colmatado
en este otoño dulce y templado.
VAL 7-11-96
Anda mi espíritu con el ánimo prestado
calla mi yo,
estalla mi ente
y por poniente
se vislumbran las sombras de lo amado,
cargado de octubre, seco y hastiado.
Se resquebraja mi mal
de refuerzos incólumes,
tratándose de mi,
de nada me espanto,
pero cuando me levanto,
me refugio por entero en la sazón de tus huesos.
No puedo
mas que perderme en tus adentros,
por que lo siento
y te voceo, por que te quiero
y de no ser así
me muero.
Desaparezco en cuerpo y en alma
barro de un soplo toda vivencia
y me evaporo,
en humo gris
vierto mi esmero.
VAL 6-11-90
Decid, cielos y tierras; decid ,mares;
decid, montes y valles y collados;
decid, viñas mieses y olivares;
decid, hierbas y flores; decid prados:
decidme donde está
Aquel que hermosura y ser os da.
Angeles que mirándole gozáis,
Animas que le amáis y poseéis,
Esposas que éste Esposo deseais
y sus brazos dulces pretendeis.
decidme donde está,
Aquel que hermosura y ser os dá.
¡Ay! nada me responde , todo calla;
porque callando vos todo está mudo;
mi alma en sí le busca y no le halla,
mi corazón de todo está desnudo.
SANTA TERESA DE JESUS
Ruta propiedad de Fidel González
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