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DESCRIPCIÓN: Aguilar de Campóo no necesita tarjeta de presentación
, ni señas de identidad, la misma villa en su conjunto es ya una credencial,
sus múltiples palacios y casas blasonadas , su arquitectura renacentista,
sus puertas y murallas medievales, sus iglesias, su monasterio, el pantano
y algunos alrededores más, conforman un conjunto declarado Histórico-artístico,
tan conocido y rico como sus archifamosas galletas.
Puerta de la tobalina |
Puerta de Reinosa |
Puerta del Monasterio |
MUCHA HISTORIA
Aguilar podría formar parte de la vía romana que iba desde Pisoraca
(Herrera de Pisuerga ) , donde estaba el campamento de la Legio IV Macedónica
a Portus Blendius, en Santander. Muchos de cuyos tramos de aquella calzada
es aun posible recorrerlos hoy. Pero no esta documentado que hubiera poblamiento.
No es hasta el S IX
cuando comenzaría la repoblación en tierras palentinas. Según
el historiador D. Julio González, la zona al sur de Brañosera
cuya carta puebla data del año 824, es repoblada en el último
tercio del Siglo IX y Aguilar pudo ser el punto clave, junto al río
y con su fortaleza en un cerro, de todo ese territorio.
Noticias más precisas comienzan a encontrar-se en el Siglo XI, referentes
a uno dejos edificios más importantes de la villa: el monasterio de
Santa María la Real. Entorno al año 1040 aparecen documentadas
donaciones al monasterio por parte de las condesas doña Ofresa y Doña
Fronida que denotan un incipiente poblamiento rural, probablemente asentado
a los pies del castillo, donde se ubica la iglesia de Santa Cecilia que data
de ese siglo, con la defensa del río Pisuerga por el sur.
En el Siglo XII, en un momento ya de estabilidad y seguridad y con un posible
aumento demográfico la población se asentará en el llano
junto al río, donde pondrían sus molinos y sus huertos, extendiéndose
paulatinamente a la vera del mismo. La construcción de una nueva iglesia,
San Miguel situada en la misma plaza, prácticamente a orillas del río,
se haría necesaria. Ya en 1220 sabemos que existe, al igual que numerosas
familias Judías que parecen ser propietarias de terrenos y molinos.
En 1219 se hace referencia por primera vez al mercado de Aguilar, denotando
ya cierta actividad comercial básica en la villa y posible-mente en
la zona. Y los Reyes Alfonso VIII, y Alfonso X le conceden a la villa aduana
y Fuero Real respectivamente, constituyéndose éste último
en señor de la villa.
La concede, además, los lugares de Ibia, Villaescusa de las Torres,
Orzeión de Gaderamo, Brañosera, Salcedillo, Labraña,
Pozancos, Orbó y Quintanas de Formiguera. Aguilar permaneció
en el realengo hasta 1332 en que Alfonso XI concede el señorío
de la villa a sus hijos Don Pedro de Aguilar y Don Tello.
Iglesia Románica de Santa Cecilia. Castillo |
URBANISMO MEDIEVAL.
La villa se extiende a la orilla norte del Pisuerga formando un eje principal
E-O, desde el acceso Este, en el Puente Mayor, viniendo del Sur, hasta el
otro extremo en la puerta de Reinosa o de Portazgo, atravesando la calle del
Puente, la Plaza y la calle de Portazgo (actual Barrio y Mier). Este trayecto
formaría en el medievo, y aun hoy, el núcleo comercial y artesanal,
que originó la necesidad de proteger con una portentosa muralla que
data de finales del siglo XIII, de la que aún hoy se conservan 5 de
las 6 puertas de acceso a la villa y numerosos tramos .
El año de 1381 nos sirve al menos para fechar la puerta de Reinosa
(Oeste), ya que en ella hay una lápida con un texto en hebreo, en el
que figura también su donante el judío Isaac Zamelek, durante
el reinado de Enrique II de Trastámara.
El recorrido de la muralla medieval partiendo de la puerta de Reinosa se prolonga
hacia el Sur, encontrándonos con el siguiente acceso: la puerta de
la Tobalina, de estructura más sencilla y menores dimensiones, con
salida Sur hacia Villallano; más adelante prosigue junto al río
conservándose uno de los tramos mayores de paramento, aunque en algunas
zonas no se vea bien por tener casas adosadas. Nuevamente nos hallamos con
otra puerta: la de Tenerías, con acceso a través de un puente
de piedra con banco corrido a ambos lados, ésta de época posterior.
Adosada a ella, se yergue el antiguo hospital del Siglo XV llamado de la Santísima
Trinidad. Hacia el Oeste, la muralla recorre toda la ribera del río
por la “cascajera” llegando a otra puerta, la del molino de Malla,
ya cercana a la de mayor porte de Santa María, que comunicaría
la villa con el monaste-rio de Santa María la Real y la zona del valle,
hoy cubierta por el pantano. En esta puerta, la muralla tuerce hacia el Norte,
dándose el tramo más amplio con tres torreones semicirculares
que probablemente guarnecerían otra puerta desaparecida situada al
Norte, llamada de la Quintana , para alcanzar hacia el Oeste de nuevo la puerta
de Reinosa.
Palacio de los lobato. SXVII. Palacios
del portazgo SXVI |
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LA ARQUITECTURA CIVIL
En 1480 los Reyes Católicos erigen en Marquesado el señorío
de la villa a favor de Don García Fernández Manrique que sería
el primer Marqués de Aguilar y III Conde de Castañeda, 50 años
mas tarde se construye ese el palacio de dichos marqueses, situado en la plaza,
con los blasones de los Fernández Manrique: orla de armiños
bajo corona, con la cruz de Santiago y guirnaldas de frutas.
En esta época se edificarían otras casas nobles, construidas
en piedra bien tallada, con sus escudos, amplias portadas, balcones y resaltados
aleros, de todas aún se conservan las casonas de Mier de Teran, Soto
y Velarde en la calle Barrio y Mier junto a la puerta de Reinosa. De los Siete
linajes , de Soto y de Porras en la plaza hacia el norte , en la misma plaza
en su fachada sur los palacios del Marqués de Aguilar y de los Leones,
saliendo de la plaza hacia el Oeste está el de Villar de Solórzano,
actual Caja España también conocida como palacio de los Villalobos
y por último el desaparecido palacio Renacentista del Marqués
de Villatorre del que solo queda la puerta de la “Torrejona” situado
detrás del ábside de la colegiata de San Miguel, que preside
la plaza.
La tipología de estas se caracteriza por la fachada de sillería
con arcos ojivales grandes para permitir entrada de carruajes, o de medio
punto, con ventanucos de doble ojiva con parteluz en piedra. En los reformados
posteriormente se aprecian influencias fieles a los movimientos renacentista
y barroco, que aportan ventanas rectangulares remarcadas en la sillería
de la fachada con marcos. Los aleros cuando no son de sillería vuelan
sobre la fachada soportados por recios canecillos de roble tallados en doble
escocia con una soga central muy bonita. Suelen tener un amplio portal empedrado
donde se aparcaba el carro y hacia el interior tiene un patio con columnas
generalmente de piedra arenisca. Los más grandes abren un corral en
el interior y e incluso algún huerto con frutales. Otras 10 casonas
con abolengo se dispersan por distintas calles y plazas de la villa con valores
arquitectónicos de tipología tradicional.
Hay otro tipo básico de construcción, más rústico,
hecho con ladrillo y entramado de madera, los soportales aparecidos probablemente
a partir de finales del Siglo XV forman parte del paisaje urbano de Aguilar.
Su estructura reposa sobre columnas de madera soportando dinteles que sostienen
balconadas enormes llenas de galerías encaradas al sur desde donde
contemplar la vida de la calle al abrigo de los elementos.
| Tipicas galerias que asoman a la plaza. | Palacio de los marqueses de Aguilar y Colegiata |
ARQUITECTURA RELIGIOSA
La colegiata de San Miguel situada en la Plaza ofrece
a esta un aspecto monumental de gran belleza : Empezada en estilo románico
anterior a 1220, se conserva la antigua capilla bautismal y el primer piso
de la fachada principal, y continuada en estilo gótico, que es el que
predomina en la actualidad, hacia 1330 si bien la torre es de estilo renacentista.
Es un gran templo de tres naves con bóveda de crucería, cuya
nave central remata tras el presbiterio con un ábside heptagonal que
contiene diez ventanales góticos solo visibles por el exterior, ya
que en el interior los tapa un estupendo retablo barroco atribuido a talleres
burgaleses. Tiene en la bancada escenas de Sansón , escenas de la creación
y el sacrificio de Isaac, en el banco representadas los cuatro evangelistas
y las virtudes cardinales y teologales. En el primer cuerpo escenas de la
vida de Cristo : Juan Bautista ,Resurrección, duda de Santo Tomás
y escena de Pentecostés, rodeando a un San Miguel de mejor talla que
los anteriores. En el segundo , tallas de la Anunciación, la Adoración
de los Reyes y de los pastores. Todo ello policromado y restaurado recientemente.
A ambos lados del presbiterio , encontramos esculpidos en jaspe de varios
colores los panteones de los primeros marqueses de Aguilar D. Luis Fernandez
Manrique con su esposa Doña Ana de Aragón y D. Juan Manrique
de Lara y su esposa Blanca de Pimentel. En las naves laterales se abren diversas
capillas con tallas y esculturas soberbias algunas de ellas policromadas,
la mayor parte del SXV y XVI aunque se conserva un Cristo y una virgen románicos
del XII procedentes de la Iglesia de Santa Cecilia y de la del pueblo de Grijera.
Además la antigua sacristía alberga un museo parroquial con
tallas y enseres religiosos procedentes de ilustres de la villa y la comarca.
Capilla de San Andrés: Procedente de una
antigua iglesia románica situada a los pies del castillo por poniente.
La portada presenta varias arquivoltas talladas al más puro estilo
románico del que abunda en la comarca , dientes de sierra, taqueado
jaqués, volutas y hojas componen un conjunto nada despreciable.
Ermita de Santa Cecilia: Situada en la ladera Este
del castillo, data de finales del siglo XII, destaca sobre todo su torre cuadrada,
puramente románica, con su doble arco de medio punto abriendo el campanario
a los cuatro vientos. En el interior conserva el capitel de la matanza de
los inocentes de gran riqueza estilística y delicada talla.
Sinagoga Judía : más conocida como
Capilla de nuestra Señora del Portazgo se halla a unos 50 metros del
ábside de la colegiata, al comienzo de la calle Bario y Mier que conduce
a la puerta de Reinosa al Este de la villa . Es de propiedad privada y se
deja entrever tras unos portones de madera.
Monasterio de Santa Clara: Situado al otro lado
del río, es un convento de Hermanas Clarisas, que fieles a la tradición
siguen elaborando pastelería y repostería para buena parte de
la villa. Ha sufrido los avatares de distintas guerras e incendios a pesar
de lo cual conserva su planta aspecto de monasterio un tanto austero pero
de gran luminosidad.
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| Torre románica | ..capitel y claustro del monasterio de Santa María la Real | |
Monasterio de Santa María la Real: El monasterio
de Santa María la Real es de esas obras que reafirman la condición
humana y elevan el espíritu. Tras 150 años de abandono y ruina
por culpa de la desamortización de Mendizabal, con los techos hundidos,
las bóvedas defenestradas y los muros resquebrajados , con el ímpetu
amor y capacidad de una serie de “notables” Aguilarenses , entre
los que destacan José María Pérez “Peridis”
y el fallecido critico de arte Santiago Amón unido a un sinfín
de gente anónima se consiguió la rehabilitación del portentoso
monasterio en los años 80 para albergar un Instituto de enseñanza
secundaria, un museo, una escuela taller y la fundación del mismo nombre.
Es verdaderamente delicioso pasear por sus salonas y sus claustros, rememorar
sus estampas por los rincones de piedra, con el rumor del arroyo que aún
hoy lo atraviesa.
Situado a 200 m al oeste de la villa, debió constituir el núcleo
poblacional primigenio. En los albores del Siglo IX cuando apenas la repoblación
del valle del Duero por los reyes Asturianos estaba en sus comienzos , ( el
Fuero de la cercana Brañosera data del año 824 ), cuenta la
leyenda que unos cazadores descubrieron dos pequeños santuarios al
abrigo del cierzo, que un hermano suyo abad de tablares se haría cargo
de reconstruir consagrándolos a San Martín. Perteneció
primero a la orden de San Agustín y después pasaría a
la de los monjes premostratenses, hasta que Alfonso VIII lo pondría
bajo su protección. El monasterio es de estilo románico en su
planta baja, de gran profusión escultórica en sus capiteles
de doble columna cuyos mejores ejemplares se exponen en el museo arqueológico
de Madrid . Reformado y ampliado una y otra vez van apareciendo estancias
de diferentes estilos la mayoría medievales. A la sala capitular, refectorio,
cocina y claustro primitivos, se le añadirán posteriormente
la cilla, la biblioteca, la iglesia, la sacristía y las celdas de los
monjes en estilo gótico, para seguir ampliando y reformando desde el
Siglo XV al XVIII , el claustro alto, las salonas, más celdas y los
dos enormes edificios en torno al patio central de la entrada dándole
el enorme porte del que ahora hace gala. En la actualidad además de
Instituto, es la sede de un museo del románico, con una expléndida
librería especializada en el tema, exposiciones temporales, y un hotel
en las antiguas dependencias agrícolas.
| Torrona de Canduela (1720) Familia Ramirez-Calderón) |
Villanueva de Henares con picos de 2132m. al fondo |
ALREDEDORES: Es tan copiosa la riqueza de lugares de interés
turístico que me centraré solo en los menos conocidos, ya que
los otros forman parte de el patrimonio paisajístico de la Montaña
Palentina, como la cueva de los Franceses, los cañones de las tuerces,
las ermitas rupestres o los cientos de monumentos románicos y edificios
civiles de interés que se desperdigan por el tercio norte de la provincia
de Palencia.
Canduela y Villanueva de Henares : Son dos pueblecitos
a 4 y 8 km de Aguilar en dirección a Reinosa , se distinguen por contar
con un gran número de casonas solariegas y palacios, muchos de ellos
catalogados por la Diputación Provincial como bienes de interés
cultural. Lucen escudos de linaje en sus fachadas de piedra arenisca de sillería.
Algunas con soberbios aleros con canecillos de roble tallados, portones y
puertas con estilosos arcos de medio punto y rincones en los que se disfrutan
ventanucos medievales con o sin parteluz y otras bellezas. Canduela tiene
una distribución urbanística dispersa en dos barrios con muchos
arboles fuentes que culmina en lo más alto en una increible iglesia
renacentista muy grande para una aldea tan pequeña, donde comienza
un camino que conduce a un bosque de roble de 1000ha.
Apiñada en los aledaños del mismo bosque en un alto desde el
que se avistan todas las cumbres de las estribaciones de la cordillera Cantábrica
de la Montaña Palentina Villanueva de henares les impresionará
por sus palacios de sillaría propiedad de familias de rancio abolengo.
COMER en Aguilar de Campoo:
.- Restaurante Cortés, tno: 979 125080, está recomendado por
PAIS esp. en legumbres y verduras guisadas, Salmón , asados. Excelente
carta de vinos. Precio entre11 y 27euros..
.- Restaurante Gure –etxea. Tno: 979-122211Cocina vasca. Estupendas
carnes y pescados al estilo Vizcaino. Exquisitos los entremeses de la casa.
Es un gozo ver faenar al cocinero desde el propio comedor en plena actividad
sin perder la concentración. Exquisitos postres. Precio entre 15 y
48euros.
Restaurante los Olmos , en el poligono, Tno 979125505 Posiblemente el mejor
asador de la zona . Horno de leña. Buenos guisos, buenos menus, El
lechazo asado es algo especial.
Restaurante de Cabria. Tno 979 ------. Situado en el alto de cabria saliendo
para Santander, Nadie hace los cangrejos de rio como ellos. Exquisitos.
COMPRAR:
Galletas Fontaneda y galletas Gullón, que se pueden adquirir en fábrica
recién salidas del horno.
Pasteles y tartas de las Hermanas Clarisas. Hojaldres de la pastelería
Valtierra, en la plaza. Pastas de manteca de la pastelería El Zamorano
que está en la cascajera.
El recuerdo más significativo que se puede adquirir son pequeñas
reproducciones a escala de iglesias románicas de la zona, las fabrica
con gran fidelidad una empresa local llamada Euromonumenta y se venden en
muchos comercios.